1-Lácteos y huevo
Se posicionan como una importante fuente de triptófano, especialmente gracias en su yema.
2-Frutos secos
Entre ellos podemos hallar almendras, avellanas o nueces con elevados niveles de omega -3 que consiguen la producción de magnesio, activando las distintas conexiones del cerebro.
3-Pescados
De nuevo, y al igual que los frutos secos, son abundantes en omega -3. Según recientes investigaciones, se ha llegado a comprobar que los pescados azules o grasos como la trucha, el atún, salmón, sardinas o anchoas son altos componentes en EPA (Ácido Eicosapentaenoico), un ácido graso que ayuda a creación de serotonina y hace que la depresión mengue, al igual que la ansiedad y diferentes trastornos de sueño.
4-Ensaladas, frutas y verduras
Principalmente, los espárragos funcionan como un calmante natural. El plátano comúnmente denominado como “la fruta de la felicidad” se trata de uno de los alimentos con mayores índices de triptófano que podemos encontrar actualmente, controlando así la depresión y el estrés.
5-Licuados verdes
De la misma forma que los alimentos verdes aumentan la satisfacción, es posible realizar diferentes licuados con una gran variedad de verduras para conseguir el mismo efecto como si se tratara de una manera convencional.
6-Avena
Con una gran cantidad de lisina, aminoácidos y triptófano, este grano se torna en un alimento indispensable debido a los nutrientes que contiene que hacen que nuestro estado de ánimo mejore.
7-Agua
Incluye numerosos e importantes beneficios para nuestra felicidad. Beberla de una manera abundante (ocho vasos al día) hace que nuestro organismo se mantenga despierto, y lo que es más importante, lúcido.
De la misma forma el cerebro hace que al sentir niveles de agua altos bajen la sensación de depresión. Está científicamente comprobado que las personas que beben agua en mayor cantidad viven mucho de una manera mas sana y mucho más felices.
Hay que especificar que por contra, el alcohol funciona como un potente depresor de neuronas al ingerirlo en cantidades abundantes. Un bebedor común sabe que el proceso pasa por un conjunto de estados de ánimo, desde una euforia principal, hasta el bajón anímico final.
Por lo tanto, si se quieren mejorar los niveles de felicidad es conveniente que no se beba alcohol y especialmente en abundancia, pues su composición hace que nuestras neuronas desaparezcan y por consiguiente, desciendan nuestros niveles de serotonina.
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